Riesgos ante temperaturas extremas. ¿Qué le pasa a tu cuerpo ante un frío o calor excesivo?

Lecciones de seguridad | 10/02/2021
Riesgos ante temperaturas extremas. ¿Qué le pasa a tu cuerpo ante un frío o calor excesivo?

Todos sabemos que las temperaturas extremas influyen de tal manera sobre nuestro organismo que pueden generar muchos problemas a la hora de desempeñar ciertos trabajos, como todos aquellos que se realizan en el exterior (construcción, jardinería, agrario o puestos de venta ambulantes, …) o los realizados en hornos de fundición, cocinas de restaurantes, cámaras frigoríficas, almacenes fríos…

Todos sabemos que las temperaturas extremas influyen de tal manera sobre nuestro organismo que pueden generar muchos problemas a la hora de desempeñar ciertos trabajos, como todos aquellos que se realizan en el exterior (construcción, jardinería, agrario o puestos de venta ambulantes, …) o los realizados en hornos de fundición, cocinas de restaurantes, cámaras frigoríficas, almacenes fríos…

Una persona necesita que su cuerpo mantenga una temperatura corporal media de 37º para funcionar con normalidad, lo que se logra a través del mecanismo termorregulador del cuerpo. Cuando el ambiente exterior es restrictivo obliga al cuerpo a variar su temperatura bruscamente y puede inducirle a sufrir estrés térmico, que se produce cuando es imposible mantener el equilibrio térmico y que puede dar lugar a una situación con alteraciones en el sistema vascular, temblores, pérdida de conocimiento, mareos, vértigos, trastornos circulatorios, respiratorios y cardíacos.

Así que tanto un exceso de frío como de un exceso de calor provoca problemas de salud. En los casos de calor extremo se puede sufrir una hipertermia o golpe de calor, sudoración excesiva, quemaduras, erupciones cutáneas, hinchazón, deshidratación, lipotimias, taquicardias, náuseas, dolores y calambres musculares, disminución del apetito, dolores de cabeza.

Mientras que los casos de frío excesivo pueden provocar hipotermia, congelación de miembros, debilidad muscular, escalofríos, tiritonas, cansancio, pérdida de coordinación, confusión, cólicos, aumento de la frecuencia cardiaca, desarrollo de enfermedades crónicas, reumatismo y problemas pulmonares, musculoesqueléticos, oculares y auditivos.

Pero las temperaturas extremas no solamente ocasionan problemas de salud, sino que también favorecen los accidentes laborales, debido al deterioro de la ejecución física y manual de las tareas, a la pérdida de concentración, fuerza y de agilidad, y a los riesgos añadidos, como por ejemplo en los lugares de trabajo de frío extremo, donde pueden darse caídas poro suelos resbaladizos con hielo o nieve, o accidentes por intoxicación por mala combustión de los aparatos utilizados para calentarse.

Por todos estos riesgos es indispensable que la organización del trabajo, el espacio y los equipos de protección se adapten a los requisitos específicos del trabajo en ambientes donde puedan darse temperaturas extremas.

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