¿Sabías que la temperatura de tu lugar de trabajo influye en tu productividad?

Sabías que | 23/11/2020
¿Sabías que la temperatura de tu lugar de trabajo influye en tu productividad?

Una persona necesita que su cuerpo tenga una temperatura corporal media de 37º para funcionar con normalidad. En los espacios de trabajo, nunca llueve a gusto de todos. Unos siempre tienen frío y otros siempre tienen calor. Y es que conseguir que todos los trabajadores y trabajadoras se pongan de acuerdo sobre la temperatura a la que debe estar el aire acondicionado o la calefacción es prácticamente una misión imposible.

Una persona necesita que su cuerpo tenga una temperatura corporal media de 37º para funcionar con normalidad. En los espacios de trabajo, nunca llueve a gusto de todos. Unos siempre tienen frío y otros siempre tienen calor. Y es que conseguir que todos los trabajadores y trabajadoras se pongan de acuerdo sobre la temperatura a la que debe estar el aire acondicionado o la calefacción es prácticamente una misión imposible.

El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo marca que la temperatura en los espacios laborales cerrados debe oscilar entre los 17 y los 27 ºC cuando las tareas son sedentarias, y entre los 14 y los 25 ºC, en los locales en los que se realizan trabajos ligeros. El INSHT también recomienda que, en invierno, como llevamos ropa de más abrigo, la temperatura no exceda de 24ºC y en verano, que la ropa es más ligera, se fije el máximo en 27ºC.

Y es que la temperatura no debe ser excesivamente fría ni excesivamente caliente, puesto que ambos extremos causan molestias físicas que pueden afectarnos en el desempeño de nuestras laborales y en nuestra productividad. ¿Pero sabias que trabajar con frío afecta más al rendimiento laboral?

Un equipo de investigadores de la Universidad de Cornell realizó un estudio, publicado en la revista Science, en una oficina de seguros que demuestra que las bajas temperaturas empeoran la productividad. Cuando la temperatura era baja, (20ºC o menos), los empleados cometían un 44% más de errores al realizar sus tareas, resultando la mitad de productivos que cuando las temperaturas eran más cálidas (25º C).

Y es que el frío nos distrae. Cuando la temperatura de nuestro cuerpo desciende, gastamos energía extra para mantenernos calientes, lo que hace que la cantidad de energía disponible para la concentración, la inspiración y la percepción, sea menor. Pura lógica.

Además, de afectar al rendimiento y a la ejecución de sus tareas, una temperatura no adecuada puede afectar también al bienestar de los trabajadores y a su salud producir numerosos catarros, problemas musculares, molestias e incomodidades a las personas  trabajadoras.

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