Riesgos psicosociales

Segurmanía | 20/01/2020
Riesgos psicosociales

Cuando decimos que una empresa es poco más que las personas que la forman no estamos exagerando.

Cuando decimos que una empresa es poco más que las personas que la forman no estamos exagerando.

Es un cliché, un tópico, una obviedad, pero, en muchas ocasiones, un tanto cegados por la tecnología, por la destreza de un robot, por la altura de una columna de intercambio, por la visión de la inmensidad de un gigantesco barco porta-contenedores entrando en un puerto, nos olvidamos que siempre, sin excepción, detrás hay grupos de personas que diseñan, construyen, operan y mantienen cualquiera de esas maravillas tecnológicas.

Es esto una complicación porque, aunque a veces no lo parezca, hasta la máquina más compleja es una caja de lógica y matemáticas, donde si introducimos los mismos parámetros de entrada, siempre responderá igual. Las personas, para bien o para mal, no somos así.

Es por ese motivo, porque cada persona es diferente y muy difícil de conocer, por el que las dinámicas de las personas en grupos son tan complejas de predecir y por el que la gestión de los riesgos psicosociales es tan importante en todas las organizaciones.

Los conflictos continuados, no digamos ya situaciones de acoso, son causa directa del descenso de la productividad, del incremento de la rotación y del absentismo y puede provocar secuelas irreversibles en las personas que los sufren. De la misma manera que lo hacen los accidentes laborales y las enfermedades profesionales, salvo que éstos inciden en la salud física y aquellos en la psicológica.

Es curioso cómo a las empresas, en tanto que son organizaciones humanas, les afectan los mismos prejuicios que a la sociedad de la que son parte. En nuestro entorno social a nadie parece darle pudor decir que acude al fisioterapeuta para curarse el dolor de espalda y, sin embargo, todavía es raro escuchar a alguien decir que acude al psicólogo para tratarse la ansiedad, el estrés o la depresión. En las empresas pasa lo mismo, en caso de una agresión física, la intervención sería inmediata, pero, ante una situación de acoso moral, todavía hay quien dice: “es que tiene mal carácter”.

En la actualidad, hay herramientas, sistemas de diagnóstico y medidas preventivas para ir mucho más allá de las explicaciones fáciles, de los “es que nosequien tiene un carácter muy especial”, “es que nosecual no se habla con nosequien” o el tan socorrido “es que en este departamento tenemos demasiado trabajo” (y ya saben que toda “buena” excusa empieza por “es que…”).

Habiendo los medios, no hay ninguna excusa para que, sin ninguna duda, sea la propia organización la que tenga que tomar medidas, hacer una buena evaluación de los riesgos psicosociales y hacer seguimiento de los avances y mejoras que se vayan produciendo.

Del mismo modo que no se puede pretender construir una fachada sin que nuestro personal se exponga al riesgo de trabajar en altura, no es posible que determinados trabajos no generen estrés laboral, nervios, incluso, en ocasiones, cierta tensión, pero, de la misma manera que para construir una fachada es necesario dotarse de una buena planificación preventiva y de las medidas organizativas, materiales, formativas e incluso de vigilancia personal, recurriendo al “recurso preventivo”, en las fechas previas a la entrega de un proyecto o ante una auditoría de un cliente especialmente importante, es casi imposible que se generen situaciones de estrés. Sabiéndolo y habiendo evaluado ese riesgo, la empresa debe incluirlo en su planificación preventiva y tomar las medidas oportunas para que no se materialicen en riñas, broncas o bajas.

Herramientas para gestionar el tiempo de trabajo y lidiar con el estrés, una buena gestión del tiempo de trabajo y del rendimiento, sistemas de mediación y resolución de conflictos, directivos y mandos intermedios concienciados, formados e informados son, entre otras muchas cosas que se pueden hacer, los arneses y las barandillas frente al riesgo psicosocial.

Si afrontamos los riesgos psicosociales con mentalidad preventiva tendremos mucho ganado porque, ya que tenemos que venir a trabajar todos los días, vamos a intentar que no sea para sufrir.

Luis Blanco Urgoiti, Secretario General de AVEQ-KIMIKA.

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