10 cosas que pueden ayudarte a tener más energía

Vidas seguras | 11/04/2019
10 cosas que pueden ayudarte a tener más energía

Tenemos diez propuestas que estamos convencidos de que te ayudarán a mejorar tu energía.

Todos conocemos esa Ley Física que dice: la materia ni se crea, ni se destruye, solo se transforma. Por lo tanto, si queremos aumentar nuestra energía debemos de tener en cuenta ciertas condiciones y aspectos de nuestra vida que puedan ayudarnos a que la energía que poseemos se transforme de forma positiva y nos muestre todo su potencial oculto.

Nuestra energía vital depende de muchas cosas: nuestra salud, nuestra actitud ante la vida, el estado de nuestro cuerpo, la fortaleza de nuestra mente…. Si logramos que todas estas facetas se alineen y convivan en armonía, si conseguimos llevar una vida sana y satisfactoria, automáticamente nos sentiremos renovados, reforzados y llenos de vitalidad y energía

Aunque todo esto puede sonarte a utopía, tenemos diez propuestas que estamos convencidos de que te ayudarán a mejorar tu energía.

 

  • Realizar ejercicio. Practica el ejercicio físico que mejor se adapte a tu condición física (caminar, practicar algún deporte, ir al gimnasio, hacer estiramientos, flexiones, subir andando las escaleras, salir a correr, montar en bici, bailar…) y realízalo de forma regular. Si puede ser a diario, mejor. Tampoco hace falta sesiones intensivas, con 15 o 20 minutos de ejercicio al día puede ser suficiente. Realizar ejercicio activa neurotransmisores que potencian el buen estado de ánimo, generan bienestar y logran que te sientas más vital y enérgico.
  • Una buena alimentación. Adoptar una dieta correcta e incorporar hábitos saludables a tu día a día te aportará bienestar y ayudará a mantener tu salud y vitalidad a pleno rendimiento. El secreto está en seleccionar bien las fuentes de grasas y optar por los ácidos grasos saludables tipo omega3.
  • Descansar y dormir lo suficiente. Mantener unos horarios de descanso y respetar las horas de sueño permiten a tu cuerpo recuperarse físicamente y a tu cerebro organizarse, procesar los datos del día, vaciar lo innecesario y conservar lo significativo para ti. No solo se trata de dormir las horas suficientes, si no de dormirlas bien.
  • Meditar y usar la respiración de forma consciente. En el tema anterior de dormir bien, tiene mucha importancia el nivel de estrés acumulado durante el día. Si sientes ansiedad, estrés o angustia la respiración es un modo de autocontrol que, con un poco de práctica, evitará que tu energía mental se colapse en situaciones críticas. En esos momentos, respira profunda y lentamente, ayuda a calmarse y a recuperar el control. Las técnicas de relajación también pueden ayudarte a descansar bien por las noches. Por su parte, el yoga o el mindfullness también consiguen aliviar el estrés.
  • Reírse más. Mantener una actitud positiva hace que la energía positiva fluya mejor. Puedes conseguirlo, sonriendo más a menudo, ayudando a los demás en lo que puedas y practicando la gratitud, siempre hay razones para agradecer lo bueno que te ofrece la vida.
  • Disfrutar de las cosas cotidianas. La vida está llena de pequeñas alegrías, pequeños placeres diarios que pueden hacernos muy felices. La risa de un niño, el olor de un café recién hecho y un buen trozo de bizcocho casero, un encuentro inesperado, una tarde de “pintxo pote”, … Son como las estrellas, siempre están ahí, mostrándonos su belleza, sin embargo, no todos los días nos detenemos a mirarlas, ni recordamos que existen, pero si lo hacemos podemos aumentar nuestra felicidad significativamente.
  • Rodearse de gente positiva. Las personas trasmiten vibraciones, positivas o negativas. Si tratas con personas con buenas vibraciones, tu mente se llenará de energía y mantendrás una actitud positiva y vital ante la vida. Pasa más tiempo con tus amigos y seres queridos, disfrútalos y comparte experiencias memorables.
  • Dedicar más tiempo a tus aficiones preferidas. Leer, animar a tu equipo favorito, cenar con amigos, caminar por el monte, escuchar música, bailar, ir al cine, viajar… Todas estas actividades energizan tu mente, te permite adquirir nuevos conocimientos, vivir nuevas experiencias, te hacen disfrutar y desarrollan tu cerebro. Te cargan las pilas con nuevas energías y mejoran tu ánimo
  • Aprovechar el sol y el aire puro. Sal a la calle y disfruta de la primavera. El sol es una gran fuente de energía. Entre sus beneficios está la vitamina D que mejora nuestro ánimo y potencia nuestra propia energía interior.
  • Hacer las cosas que realmente amas. El escritor y filósofo americano Howard Thurman dijo: “No te preguntes qué necesita el mundo; pregúntate qué te hace sentir vivo. Y después sal y hazlo. Porque el mundo necesita gente que esté viva.” Así que adelante, el futuro nunca está escrito.

 

Si pones en práctica estos consejos tu energía física y mental aumentará. Y con el tiempo eso creará unos hábitos más saludables y repercutirá positivamente en la actitud con la que te enfrentes a tu jornada laboral, ayudándote a afrontar mejor a los riesgos y mejorando la seguridad. Y de eso se trata siempre ¿no? Recuerda lo que decía Thurman: el mundo necesita gente que esté viva. En todos los sentidos.

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