La estadística también ayuda a prevenir los accidentes

Vidas seguras | 15/11/2018
La estadística también ayuda a prevenir los accidentes

Una de las especializaciones más consolidadas de la estadística es la bioestadística, que combina habilidades de estadística avanzada aplicadas a las ciencias de la salud.

Actualmente, la estadística es una disciplina que está siendo muy utilizada para la prevención de lesiones. Por ejemplo, el ámbito deportivo ha desarrollado un creciente interés por ella y ha apostado fuertemente a su favor, creando incluso una nueva figura profesional, el bioestadístico deportivo, muy conocido en los Estados Unidos o Australia y que gracias a la película Moneyball se ha dado a conocer a nivel mundial.

Pero si bien la bioestadística deportiva puede utilizar la optimización de los datos sobre las lesiones para ayudar a cuantificarlas, comprender sus causas y poder así prevenirlas, no es el único campo que puede beneficiarse de este aprendizaje extraído de los datos. En el ámbito laboral hace ya años que las estadísticas se utilizan, por empresas, gobiernos y otras partes interesadas, para formular políticas y programas destinados a prevenir lesiones, enfermedades y accidentes.

Una de las especializaciones más consolidadas de la estadística es la bioestadística, que combina habilidades de estadística avanzada aplicadas a las ciencias de la salud. El crecimiento de esta especialidad ha dado lugar a la creación de prestigiosos departamentos y asociaciones de bioestadística y epidemiología, actualmente consolidados en todo el mundo.

De hecho, la bioestadística se ha convertido en uno de los factores más importantes para la generación de información de utilidad en tratamientos y en campañas de prevención de riesgos laborales. Los indicadores de seguridad y salud en el trabajo constituyen el marco para evaluar hasta qué punto se protege a los trabajadores de los peligros y riesgos relacionados con el trabajo, pero además contribuyen también a plantear una estrategia de acciones para prevenir accidentes.

Las constantes innovaciones tecnológicas disponibles actualmente, unidas al fenómeno del big data han dado un nuevo valor añadido a los datos y han elevado la estadística y a los analistas hasta nuevas metas insospechadas hace tan solo unos años. Las especializaciones de la estadística aplicada (como la bioestadística, la econometría o la bioinformática) han ido creciendo en los últimos años y son ya reconocidas por otras ciencias afines.

El tratamiento estadístico y matemático de la enorme cantidad de datos sobre las lesiones y accidentes que se producen en la actualidad está abriendo una nueva área de conocimiento. La cantidad de datos que se pueden recopilar, almacenar y procesar para encontrar patrones es gigantesca. Los documentos de parte de accidente de trabajo contienen información relativa a: características personales y profesionales del trabajador accidentado, datos del centro de trabajo y de la empresa, así como los datos relativos al lugar de trabajo en el que se encontraba el trabajador accidentado. Asimismo, recoge las circunstancias en que ocurrió el accidente, el tipo de trabajo que realizaba el trabajador lesionado, la parte del cuerpo afectada por la lesión, etc…

La posibilidad de disponer de esa gran cantidad de información y de poder analizarla gracias al procesamiento de datos mediante herramientas informáticas, abren todo un abanico de posibilidades para una prevención más efectiva de los accidentes. La clave estará en realizar un buen uso de la información sabiendo aprovecharla para crear programas de prevención.

Estamos ante una nueva cultura orientada a los datos que exige cambios al modelo de gestión actual de las organizaciones. En el ámbito laboral, como en otras esferas, el cambio no será inmediato. Pero deben empezar a crearse o a renovarse departamentos de analítica laboral, que permitan el acercamiento de los diferentes actores profesionales (operarios, técnicos, oficiales, empresarios, etc..) con científicos especializados en datos, que sean capaces de medir, controlar y comunicar de manera efectiva las conclusiones extraídas de esos datos, para que puedan ser realmente útiles y sirvan para crear nuevas políticas de prevención más eficaces y seguras.

Estos científicos especializados deberán resolver los desafíos que surgen del análisis de los datos de lesiones y deberán ser capaces de explicar sus ideas, esencialmente matemáticas, en unos términos comprensibles para todos aquellos perfiles implicados en la comunidad laboral, para que todos sean conscientes de su utilidad para la prevención y predicción de accidentes.

Es por ello que para avanzar en la prevención de lesiones existe una necesidad de más equipos multidisciplinarios que incorporen bioestadística y apliquen cambios prácticos. Para lograr la optimización de los datos hay que crear herramientas y procedimientos, que permitan que cualquier persona pueda entenderlos y aplicarlos, de esta forma se podrá conseguir prevenir las lesiones y proteger la salud de los trabajadores de una manera realmente efectiva.

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