Seguridad vial y COVID 19. ¿Mascarillas, un riesgo para la conducción?

Vidas seguras | 23/10/2020
Seguridad vial y COVID 19. ¿Mascarillas, un riesgo para la conducción?

Las mascarillas forman ya parte de nuestra vida y en muchas actividades de nuestro día a día debemos de llevarlas puestas. A la hora de conducir también puede ser que tengamos que llevarla puesta y tratarse de un elemento extraño que pueda suponer un riesgo añadido que afecte a nuestra seguridad.

Las mascarillas forman ya parte de nuestra vida y en muchas actividades de nuestro día a día debemos de llevarlas puestas. A la hora de conducir también puede ser que tengamos que llevarla puesta y tratarse de un elemento extraño que pueda suponer un riesgo añadido que afecte a nuestra seguridad.

Lo primero que debemos tener claro es en qué situación debemos ponernos la mascarilla al conducir y cuando no es necesario. Según una orden del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, debemos usarla obligatoriamente en el coche por parte de todos los ocupantes, incluido el conductor, cuando las personas de dentro del vehículo no convivan en el mismo domicilio.

Por el contrario, cuando se viajar solo o con miembros de la misma unidad familiar, no es necesario ponerse la mascarilla, ya que el vehículo ejerce de zona de aislamiento frente al mundo exterior.

En el caso de que tengamos que ponernos la mascarilla al volante, hay ciertos aspectos que tenemos que tener en cuenta para evitar que interfiera en nuestra conducción. El más esencial es colocarse correctamente la mascarilla. Es mejor perder tiempo en colocársela bien desde el principio que ponérsela apresuradamente  y luego tener que estar recolocándola constantemente.

Es importante asegurarnos de que la mascarilla queda bien ajustada a la zona de la nariz y que tanto nariz como boca queden cubiertas. Si se trata de una mascarilla quirúrgica, hay que darle forma a la estructura metálica de la zona superior para que se adapte a la forma de la nariz.

Eso ayudará también a no colocársela demasiado alta sobre la nariz, y de esa manera será menos probable que se nos empañen las gafas o de que si se mueve lo más mínimo nos tape los ojos. Ambas situaciones muy peligrosas puesto que nos impedirían la visión.

Para evitar que se nos empañen las gafas, conviene llevarlas lo más limpias posible, ya que la suciedad y la grasa en los cristales hacen que se empañen más fácilmente. Ayuda también usar productos antiempañamiento apropiados.

Debemos elegir mascarillas seguras pero que nos resulten lo más cómodas posible para conducir. Existen varios formatos y unos pueden resultarnos más cómodos que otros.

Debemos también ser conscientes de los problemas añadidos que implica tener que usar mascarilla para conducir y por ello para minimizar los riesgos debemos tomar medidas extra de seguridad vial como, por ejemplo, aumentar ligeramente la distancia de seguridad, comprobar mejor los ángulos ciegos, disminuir la velocidad…

Si vamos en moto y debemos llevar mascarilla por transportar a personas no convivientes, es recomendable usar un casco integral que evite que el aire nos mueva la mascarilla y pueda taparnos la vista y provocar un accidente.

Por último, mencionar otro de los riesgos añadidos de usar mascarilla durante la conducción: el aumento del estrés. Al resultarnos incomoda, puede molestarnos y alterarnos, lo que puede afectar negativamente nuestra conducción.

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