¿Reconoces las diferencias entre vértigo y mareo?

Vidas seguras | 05/06/2019
¿Reconoces las diferencias entre vértigo y mareo?

Aunque a veces se utilizan los términos “vértigo” y “mareo” como sinónimos, no lo son. Son dos estados totalmente diferentes, y sus causas y síntomas son muy distintas.

Aunque a veces se utilizan los términos “vértigo” y “mareo” como sinónimos, no lo son. Son dos estados totalmente diferentes, y sus causas y síntomas son muy distintas. Con el vértigo la principal sensación es el falso movimiento propio o de los objetos, y la consiguiente pérdida de equilibrio. En cambio, con el mareo se pueden experimentar varias sensaciones: desmayo, desfallecimiento, aturdimiento, inestabilidad, malestar y náuseas.

Origen del vértigo

El vértigo más común es el posicional y se debe a la formación de unos cálculos llamados “otolitos” en una zona del oído. El mareo se desencadena con los movimientos de cabeza y aparecen episodios de vértigos bruscos, pero de corta duración.

Otro de los vértigos habituales es el llamado vértigo periférico. Es el más frecuente, y se origina por lesiones en la zona de la cabeza o por la ingesta de determinados medicamentos. Por otro lado, el vértigo central es el menos frecuente y se produce cuando la causa está en el cerebro.

Origen del mareo

A veces sucede al ver sangre o al sentir un dolor muy intenso, que provoca una sensación repentina de pérdida de consciencia que dura unos segundos. Aunque también puede deberse a otros factores como bajada de glucosa, tensión baja, anemia, problema de oído o visión, exceso de calor o ansiedad.

¿Cómo actuar ante estos trastornos?

Si detectas que te vas a marear, debes colocarte en una zona segura, apoyarte, y en el caso de que lo necesites, sentarte con la cabeza entre las piernas o ponerlas en alto. Estos movimientos ayudarán a reactivar la circulación sanguínea.

Ante un episodio de vértigo que puede producirse varias veces al día o varios días seguidos, debemos seguir algunos pasos como buscar un punto de apoyo, bajar de las alturas o escaleras si fuera el caso, es decir, evitar la pérdida total de control para no caerse. También es aconsejable fijar la mirada en un punto en concreto, no mover la cabeza (sobre todo hacia atrás), controlar la respiración (hacerlo despacio y suavemente) y, ante todo, relajarse y no dejarse llevar por ese momento de angustia.

Muy importante a tener en cuenta si sufres mareos o vértigos mientras estás trabajando: aumentan la probabilidad de que te caigas y te lesiones. Por eso, sufrir estos trastornos mientras manejas maquinaria pesada, estás subido a un andamio o escalera, o conduces un coche, puede aumentar la posibilidad de un accidente. Así que no dudes en parar ante la mínima sensación de mareo o vértigo. Recuerda, tu seguridad y salud son lo más importante en estos casos.

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