Cómo evitar el atrapamiento, por o entre objetos, para que el pilla-pilla solo sea un juego de niños
Lecciones de seguridad
El atrapamiento por o entre objetos es uno de esos riesgos que, sobre todo en sectores industriales, donde conviven máquinas, herramientas y elementos móviles, está especialmente presente y cuyas consecuencias pueden ser muy graves. Una buena labor preventiva es clave para evitar que nadie quede “pillado” donde no debe.
El atrapamiento por o entre objetos es uno de esos riesgos que, sobre todo en sectores industriales, donde conviven máquinas, herramientas y elementos móviles, está especialmente presente y cuyas consecuencias pueden ser muy graves. Una buena labor preventiva es clave para evitar que nadie quede “pillado” donde no debe.
Un atrapamiento ocurre cuando una persona queda enganchada o aprisionada por una máquina, una parte móvil o entre objetos y materiales. Puede afectar a todo el cuerpo o solo a alguna extremidad (una mano, un brazo o una pierna), pero en cualquier caso se trata de accidentes con un alto potencial de gravedad, que pueden resultar incluso mortales.
Las causas suelen repetirse. Procedimientos de trabajo mal definidos o directamente incorrectos, máquinas con partes móviles sin protección o con resguardos defectuosos, paradas de emergencia inexistentes o difíciles de accionar, o una formación insuficiente son algunos factores que se combinan peligrosamente. Si a esto se le suman otros detalles, que a veces se subestiman, como llevar ropa demasiado holgada, mangas poco ajustadas y sueltas, o el pelo largo sin recoger…, el hecho de engancharse y sufrir un atrapamiento puede suceder en un instante.
Introducir el punto de vista preventivo, ayuda a evitar posibilidades de accidentes antes de que se produzcan. Si queremos frenar el atrapamiento, la primera barrera que debe encontrarse de frente es una adecuada organización del trabajo. Toda tarea con máquinas debe realizarse siguiendo procedimientos claros, conocidos y aplicados por las personas trabajadoras. No se trata solo de “saber usar la máquina”, sino de saber hacerlo de la forma prevista y segura.
Además, las zonas de trabajo con máquinas deben disponer de una iluminación adecuada. Una buena iluminación en las zonas de trabajo es esencial para ver con claridad los movimientos, los puntos peligrosos y las distancias de seguridad.
Por otra parte, las máquinas deben incorporar protecciones adecuadas en todos sus órganos móviles, de forma que impidan el acceso a zonas donde puede producirse un atrapamiento. Estos sistemas de protección, igual que los dispositivos de parada de emergencia, deben estar siempre operativos y accesibles. Anularlos o retirarlos nunca es una opción segura, por mucho que “ahorre tiempo”.
La ropa de trabajo también juega su papel. Debe ser ajustada y adecuada a la tarea, evitando elementos que puedan engancharse. En operaciones de manipulación de cargas, el uso de guantes que mejoren el agarre y eviten deslizamientos es una medida sencilla y eficaz. Además, siempre que sea posible, se deben utilizar ayudas mecánicas o realizar el trabajo entre varias personas, especialmente cuando las cargas son pesadas o voluminosas.
En tareas de reparación y mantenimiento, la norma es clara: la máquina debe estar parada. Y cuando se trabaja con máquinas móviles o de transporte, se debe respetar la velocidad, usar el cinturón de seguridad y mantener en buen estado los sistemas acústicos y luminosos de aviso. Por último, en las máquinas destinadas al transporte de cargas, no se debe sobrepasar la capacidad permitida.
Como ves, prevenir los atrapamientos no depende de una sola medida, sino de la combinación de varias medidas preventivas, como contar con máquinas seguras y bien mantenidas, establecer procedimientos correctos y claros, y disponer de personas bien formadas e informadas. Porque el único “pilla-pilla” aceptable es el que se queda en el patio del colegio y no el que puede producirse en los entornos de trabajo.