¿Sabías que comprobar antes de usar puede evitar un accidente grave?

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¿Sabías que comprobar antes de usar puede evitar un accidente grave?

Antes de poner una máquina en marcha, hay siempre algo que hacer primero: comprobarla. Girar una llave, pulsar un botón y empezar a trabajar. Parece sencillo. Pero entre una máquina parada y una máquina funcionando debería existir siempre un momento de prevención en el que se compruebe que todo cumple las condiciones de seguridad necesarias.

Antes de poner una máquina en marcha, hay siempre algo que hacer primero: comprobarla. Girar una llave, pulsar un botón y empezar a trabajar. Parece sencillo. Pero entre una máquina parada y una máquina funcionando debería existir siempre un momento de prevención en el que se compruebe que todo cumple las condiciones de seguridad necesarias.

Una protección que falta, un cable deteriorado, una fuga, una herramienta en mal estado, un dispositivo de seguridad que no funciona o una anomalía que ha aparecido durante el último uso, pueden convertirse en un accidente en cuestión de segundos.

Por eso, las comprobaciones previas no son una formalidad ni una pérdida de tiempo. Forman parte de la utilización segura de los equipos de trabajo. Antes de la puesta en marcha o de la utilización de un equipo, deben realizarse las comprobaciones previstas. Y en caso de existir algún deterioro, avería u otra circunstancia que comprometa la seguridad, los equipos no deben utilizarse.

Por eso, antes de arrancar hay siempre que mirar y revisar. Y si algo no parece estar bien, no se empieza a trabajar. Una anomalía no es “algo que ya miraremos luego…”. Porque detectar un defecto solo sirve si se actúa sobre él.

Si una protección está deteriorada, un cable presenta daños o un sistema de seguridad no funciona correctamente, la respuesta preventiva no es continuar “con cuidado”. Es comunicar la anomalía, impedir el uso del equipo si existe riesgo y proceder a su reparación o corrección conforme al procedimiento establecido.

Una comprobación previa puede detectar precisamente aquello que no vemos cuando damos por hecho que todo está bien. Una revisión minuciosa del estado general de la máquina, de las protecciones y resguardos, de los elementos de mando y parada, de las herramientas y accesorios, de las conexiones, los cables y los enchufes en los equipos portátiles, puede evitar que se produzca un accidente grave.

Realizar esta comprobación antes de utilizar una maquina es especialmente importante antes de la primera puesta en marcha o después de una parada prolongada. Así que ten este slogan muy presente: Antes de usar una máquina; parar, mirar y comprobar.

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