La seguridad no admite rutinas. Nada es rutinario
Seguridad sin fronteras
Continuamos explorando otras formas de trabajar la prevención de riesgos laborales desde enfoques menos convencionales, pero igual o incluso más efectivos. Porque no siempre es necesario recurrir a manuales, normas o discursos técnicos para transmitir un mensaje preventivo potente. A veces, una imagen, una situación cotidiana o una historia bien contada pueden tener un impacto mucho mayor.
Continuamos explorando otras formas de trabajar la prevención de riesgos laborales desde enfoques menos convencionales, pero igual o incluso más efectivos. Porque no siempre es necesario recurrir a manuales, normas o discursos técnicos para transmitir un mensaje preventivo potente. A veces, una imagen, una situación cotidiana o una historia bien contada pueden tener un impacto mucho mayor.
En esta ocasión queremos detenernos en el vídeo de seguridad titulado Nada es rutinario, propiedad de Dow Chemical Company y creado para su planta de Midland, Michigan. Un video que apela directamente a la percepción que tenemos del día a día y a dos de los grandes enemigos de la seguridad laboral: la rutina y el exceso de confianza.
El vídeo parte de una idea tan sencilla como real, al igual que en nuestra vida diaria, en el trabajo realizamos cada día tareas que creemos dominar por completo. Caminar por las instalaciones, realizar las mismas tareas en la oficina o desempeñar funciones en una línea de producción son acciones que según el puesto que se ocupe se repiten una y otra vez. Y precisamente por eso, porque resultan muy familiares, es posible que se baje la guardia.
Nada es rutinario nos acerca tres escenarios cotidianos que cualquier persona trabajadora puede reconocer al instante. A través de ellos, el vídeo muestra cómo una mínima distracción, una pérdida de concentración o un exceso de confianza pueden desencadenar consecuencias graves. No hace falta un gran error, basta un segundo, un descuido o un gesto automático, porque como “esto lo he hecho mil veces” …
El objetivo de este video no es asustar, sino sacudir conciencias. Recordarnos que los riesgos no desaparecen por el hecho de que una tarea sea habitual y que la seguridad no debe darse nunca por sentada. La fuerza del mensaje reside precisamente en esa identificación inmediata: todos nos vemos reflejados en esas situaciones aparentemente inofensivas.
Este tipo de vídeos demuestran que la prevención también puede trabajarse desde la reflexión y el impacto visual. Sin discursos largos ni lenguaje normativo, el mensaje cala porque conecta directamente con la experiencia personal de quien lo ve.
Porque en prevención, lo peligroso no siempre es lo desconocido, sino también puede serlo aquello que creemos controlar demasiado bien. Mantener la atención, cuestionar la rutina y recordar que ningún trabajo es completamente seguro si se realiza en piloto automático es una de las claves para evitar accidentes. No se debe olvidar nunca que la seguridad no admite rutinas.