Consejos para un buen taladrado

Lecciones de seguridad | 17/07/2019
Consejos para un buen taladrado

La aparente sencillez o facilidad de manejo de algunas herramientas manuales eléctricas, como el taladro, puede hacernos olvidar las consecuencias que puede tener un uso inadecuado de las mismas. Antes de ponerse a taladrar cual ‘pájaro loco’, conviene repasar las normas de seguridad.

La aparente sencillez o facilidad de manejo de algunas herramientas manuales eléctricas, como el taladro, puede hacernos olvidar las consecuencias que puede tener un uso inadecuado de las mismas. Antes de ponerse a taladrar cual ‘pájaro loco’, conviene repasar las normas de seguridad.

El taladro, también llamado taladradora portátil, es una herramienta de uso común en distintos sectores de la industria y construcción.

Aun siendo poco frecuentes y no muy graves los accidentes que se derivan de su manipulación, se debe seguir unas normas de seguridad y tomar una serie de precauciones para evitar accidentes durante el uso de un taladro.

Presión, la justa

La mayoría de los accidentes se originan debido al bloqueo y rotura de la broca por un desgaste de la misma. La primera medida está clara: comprueba SIEMPRE el estado de las herramientas y utiliza la broca adecuada para el material a agujerear, que esté bien afiladas y que sea de una velocidad de corte adecuada a la máquina en carga.

Ya sabemos que, si pones intención, podrías hacer el agujero con el taladro apagado… pero no hace falta que presiones como si fueras a atravesar toda la pared. Al ejercer mucha presión al taladro se añade tensión y puede propiciar el bloqueo y rotura de la broca. La presión debe ser firme, constante y sin movimientos bruscos.

Para acabar, conviene hacer un repaso de las normas de seguridad al utilizar un taladro:

  • Utiliza gafas de seguridad para evitar que salten a los ojos virutas, polvo, etc. Se aconseja el uso de protectores auditivos (tapones o auriculares) y mascarilla (en el caso de agujerear materiales que despendan polvo o partículas).
  • Evita usar ropa holgada, cadenas, collares, anillos, etc., para reducir el riesgo de atrapamiento y enrollamiento (se recomienda también pelo corto o recogido).
  • Mantén la zona de trabaja despejada: no dejes material u otros obstáculos el suelo, evitar cables en las zonas de paso, etc.
  • Trabaja en un área bien iluminada.
  • Evita las posturas forzadas y sobreesfuerzos. Realiza estas operaciones con equilibrio estable y colocando de forma correcta los pies.
  • Desconecta este equipo cuando no se utilice.

 

 

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