Mantenimiento de herramientas

Lecciones de seguridad | 22/10/2019
Mantenimiento de herramientas

Para la seguridad del trabajador tan importante es contar con las herramientas específicas como que éstas se encuentren en un buen estado. Para que las herramientas se conserven en buenas condiciones es indispensable realizar un buen uso de ellas  y además un adecuado mantenimiento.

Para la seguridad del trabajador tan importante es contar con las herramientas específicas como que éstas se encuentren en un buen estado. Para que las herramientas se conserven en buenas condiciones es indispensable realizar un buen uso de ellas  y además un adecuado mantenimiento.

Por seguridad, antes de utilizar las herramientas siempre se debe comprobar que se encuentran en buenas condiciones. Para ello hay que realizar rutinariamente las verificaciones previas necesarias que garanticen que pueden cumplir con sus funciones correctamente, sin añadir riesgos.

A continuación, os facilitamos unos sencillos consejos para el mantenimiento de herramientas que os ayudaran a tenerlas en perfecto estado y a que su manejo resulte seguro.

Lo primero, aclarar que un buen cuidado no sólo se refiere al uso de las herramientas sino también al tratamiento que se les da cuando no se utilizan, mientras están almacenadas. Hay que almacenarlas correcta y ordenadamente para evitar que se puedan dañar unas con otras.

Si se dispone de espacio suficiente lo ideal es colgar las herramientas en un panel, ya que así se evitan roces y que haya partes más delicadas de alguna herramienta que se puedan dañar por el peso de otras herramientas encima. Si no es posible y se deben guardar unas sobre otras, se debe de tener cuidado de colocar las más pesadas y resistentes debajo y las más frágiles encima. Las herramientas de corte es conveniente guárdalas resguardando sus hojas y dientes con vainas o gomas para evitar que se mellen.

Otra regla indispensable para mantener las herramientas en perfecto estado es la limpieza. Las herramientas se deben conservar limpias y secas. Como la mayoría de herramientas están fabricadas con acero y otras aleaciones metálicas, son susceptibles a la corrosión u oxidación. Por ello, hay que evitar que estén húmedas y guardarlas en lugares secos. Se pueden colocar en las cajas o estanterías bolsitas de sílice o arroz, incluso tiza ya que absorben la humedad.

Para limpiar las herramientas y mantenerlas libres de acumulaciones de polvo, conviene aplicarles una capa de algún limpiador. Luego a las partes metálicas otra de grasa grafitada y a los mangos de madera una capa de protector para madera o algún aceite vegetal. Es importante mantener los mangos limpios, para que no resulten resbaladizos y puedan provocar algún problema al sujetar las herramientas.

En caso de oxidación lo ideal es esmerilar o lijar las herramientas con una lija de grano hasta eliminar el óxido. Para limpiar la suciedad más difícil de las herramientas o remover la oxidación, se puede utilizar un cepillo de alambre. Siempre que se utilice este tipo de cepillo hay que usar gafas de protección.

Además, los mangos deben revisarse para buscar posibles grietas que puedan hacerlos inseguros y en el caso de herramientas como martillos, mazas o herramientas que consistan en un mango con una cabeza, hay que verificar siempre que se encuentren bien fijados. En caso de encontrar algún daño es más seguro reemplazar el mango por uno nuevo que repararlo.

Es importante también mantener afiladas las hojas de las herramientas de corte. Se desgastan y pierden filo fácilmente. Se deben limar las cuchillas con cierta frecuencia y en caso de desgaste severo hay que reemplazarlas. Siempre que se realicen este tipo de tareas hay que ponerse los guantes correspondientes.

Y por supuesto, siempre que se realice alguna de estas tareas de mantenimiento se debe efectuar con las herramientas bien apoyadas sobre una mesa y de una forma segura. La seguridad y la prevención siempre tienen que ir por delante.

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