Solo tienes dos ojos, no te olvides de las gafas de seguridad

Lecciones de seguridad | 23/05/2018
Solo tienes dos ojos, no te olvides de las gafas de seguridad

Que los ojos son una de las partes del cuerpo humano más sensibles es obvio, pero como todas las obviedades a veces es fácil olvidarnos de ello.

Que los ojos son una de las partes del cuerpo humano más sensibles es obvio, pero como todas las obviedades a veces es fácil olvidarnos de ello. La posibilidad de perder la vista debería bastar para que cuidar de estos órganos vitales fuese una prioridad, no solo en la vida laboral, sino en la cotidiana. No cabe duda de que es en la primera dónde los ojos se pueden ver sometidos a situaciones más peligrosas, y para evitar problemas están las gafas de seguridad.

Estos elementos de protección visual son un complemento de seguridad básico en muchos entornos laborales. Por ejemplo, en sector sanitario protegen de bacterias o agresiones químicas que también se producen en el ámbito de las empresas químicas o de limpieza. Unos buenos anteojos de seguridad pueden mantener alejadas las chispas, si se trabaja en una siderurgia, o las astillas si se está en el sector maderero. Pintores, soldadores, jardineros, carpinteros y en general cualquier trabajador al que la lógica le lleve a pensar que sus ojos pueden correr peligro deben usarlas.

No hay excusa para no ponérselas y más cuando olvidarlas puede conllevar la pérdida total o parcial de la vista, o una lesión de por vida que nadie desea. Pero ¡cuidado!, que a nadie se le ocurra utilizar sus gafas de uso diario como elementos de protección, porque no sirven y puede ser peligroso. Hay diferencias. Por ejemplo, los marcos de los cristales son más rígidos y se han diseñado para que no se desplacen y dañen los ojos. Sus cristales también son más resistentes a impactos y golpes. Así, si un objeto de tamaño considerable impacta contra la cara de un trabajador, los anteojos de seguridad están diseñados para no hacerse añicos, algo que sí ocurriría con uno de uso diario.

Diferencias a tener en cuenta

A la hora de elegirlas, hay que tener en cuenta la labor que desempeñamos. Hay estilos muy variados, aunque su objetivo siempre es el mismo: mantener los globos oculares a salvo. Y si se trabaja al aire libre es importante que tengan protección contra los rayos UVA. En todo caso, no se deben perder de vista los riesgos propios de cada puesto de trabajo. En otras palabras, no serán iguales las de un carpintero que las de un soldador, ni las de un médico y las de un chapista.

La conservación debe realizarse de acuerdo con las instrucciones del fabricante y si se detecta alguna irregularidad deben ser sustituidas. Es la propia empresa quien debe proveer de gafas de protección a sus empleados, que serán los encargados de su mantenimiento y están obligados a su uso. Evidentemente si la visión es borrosa o distorsionada, debe ser puesto en conocimiento del encargado y, como precaución, es recomendable someterse a, al menos, una revisión ocular al año. Aunque suene a tópico, los ojos ni se sustituyen ni se suelen regenerar, así que en todos los entornos, mejor extremar las precauciones.

Suscríbete a la newsletter